jueves, 10 de marzo de 2016

La importancia de aprender a respirar




La respiración es, sin lugar a dudas, el mejor mecanismo del que disponemos para intervenir en nuestros pensamientos estado anímico y salud. 





La respiración es un acto automático pero podemos hacerlo consciente para intervenir a nuestro favor y, además de favorecer el adecuado intercambio de oxígeno y CO2 para oxigenar correctamente nuestras células, la respiración diafragmatica masajea los órganos con los que está directamente en contacto el diafragma; hígado, vesícula biliar, estómago, bazo y riñones, colabora con el corazón, mejora el riego sanguíneo, ayuda al tránsito intestinal.







Aprender a respirar implica hacerlo de modo que todo este intercambio favorezca nuestro estado anímico y nos aporte felicidad. Podemos aprender a respirar aunando beneficios con la actividad de caminar, o durante visualizaciones o meditación, relajación en imaginación... Existen diferentes técnicas para llegar a la relajación y entrar en contacto con nosotros mismos pero todos estos métodos incluyen la respiración.





La respiración nos ayuda, por tanto, a gestionar nuestras emociones, contribuye a que estemos más sanos y nos ayuda a eliminar el 70% de las toxinas de nuestro cuerpo. Nos permite llegara a estados profundos de paz y de alegría.






martes, 19 de enero de 2016

Una nueva e interesante visión del estrés




Cuando pensamos en estrés, suele venirnos a la mente ese estado de agitación continua y descontrolada de la que no conseguimos desconectar






y ese extra de energía que habíamos sacado de  la nada, tan necesario para llegar a los objetivos diarios



se convierte en nuestra pesadilla particular. 




Es entonces cuando recurrimos a los métodos de relajación de los que tantos beneficios podemos sacar, a tomarnos un tiempo para nosotros/as y disfrutar de ese merecido paréntesis






 del que sin embargo y sin saber por qué no logramos disfrute alguno. Ni paréntesis, ni disfrute, ni relax.









Sin embargo, hay otra forma diferente de enfocar el estrés. Haciendo referencia al vaso medio lleno o medio vacío, el estrés puede verse como positivo. Y ver el estrés como algo bueno para nosotros hace que dicho estrés sea beneficioso. ¿Magia? no, ciencia. 













jueves, 15 de octubre de 2015

Personas Altamente Sensibles






Si sientes una tensión extra cuando te evalúan o, simplemente, te observan y tu ejecución empeora 

Si el ruido y las luces brillantes te aturden y agotan, necesitas tu silencio y tu espacio en soledad para volver a conectar con el día.

Si tiendes a la baja autoestima. 

Si te bloqueas cuando te gritan.

Si eres capaz de diferenciar entre olores sutiles, matices de colores, energías positivas y negativas, del ambiente. 

Si se te eriza la piel ante la música, el arte.

 Si conectas de modo especial con los animales, con la naturaleza y su belleza. 

Si tienes un mundo interior desbordante y necesitas de la expresión artística para liberarlo.

Si eres capaz de sentir el estado de ánimo de otra persona sin que te hable, tienes mucha facilidad en ponerte en el lugar de los demás.

Si sientes que no siempre encajas en el mundo...

….seguramente eres una persona altamente sensible.








Contacta con otras personas altamente sensibles. Por lo general, las PAS hemos llegado a adultas sin saber en que consistía este rasgo, sin comprendernos y escondiendo partes de nosotros mismas, que no sabíamos aceptar. La mayoría hemos vivido en ese sentimiento de búsqueda del equilibrio y, por suerte para nosotras, hemos encontrado respuestas. 


En el margen izquierdo te dejamos diferentes enlaces que te ayudarán a comprender un poco mejor en que consiste ser altamente sensible.


















viernes, 2 de octubre de 2015

Cuando me amé de verdad








Cuando me amé de verdad comprendí que en cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar correcto, en la hora correcta, y en el momento exacto, y entonces, pude relajarme.
Hoy sé que eso tiene un nombre… Autoestima

Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia, y mi sufrimiento emocional, no es sino una señal de que voy contra mis propias verdades.
Hoy sé que eso es… Autenticidad

Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente, y comencé a aceptar todo lo que acontece, y que contribuye a mi crecimiento.
Hoy eso se llama… Madurez

Cuando me amé de verdad, comencé a percibir que es ofensivo tratar de forzar alguna situación, o persona, sólo para realizar aquello que deseo, aun sabiendo que no es el momento, o la persona no está preparada, inclusive yo mismo.
Hoy se que el nombre de eso es… Respeto

Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable: personas, situaciones y cualquier cosa que me empujara hacia abajo.
De inicio mi razón llamó a esa actitud egoísmo.
Hoy se llama… Amor Propio

Cuando me amé de verdad, dejé de temer al tiempo libre y desistí de hacer grandes planes, abandoné los mega-proyectos de futuro.
Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero, y a mi propio ritmo.
Hoy sé que eso es… Simplicidad y Sencillez

Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón, y así erré menos veces.
Hoy descubrí que eso es… Humildad

Cuando me amé de verdad, desistí de quedarme reviviendo el pasado, y preocupándome por el futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es donde la vida acontece.
Hoy vivo un día a la vez. Y eso se llama… Plenitud

Cuando me amé de verdad, percibí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme. Pero cuando la coloco al servicio de mi corazón, ella tiene un gran y valioso aliado.
Todo eso es… Saber Vivir




                                                                                             Charles Chaplin

lunes, 21 de septiembre de 2015

Mitos sobre la hipnosis





    Todos hemos oído muchos mitos y curiosidades acerca de la hipnosis.
Normalmente siempre lo hemos asociado a programas de televisión o a espectáculos en los que de una forma prácticamente mágica, la persona hipnotizada deja de ser dueña de sus actos para convertirse en sumisa del hipnotizador que prácticamente asume un rol de mago.
Sin embargo, nada más lejos de la realidad.
    Como sucede con otros aspectos de la psicología, la hipnosis, se ha visto en cierta forma distorsionada por el espectáculo y el mito de sus consecuencias.
Sin embargo, la hipnosis como método terapéutico, sigue siendo muy eficaz y respetada entre los terapeutas. Cada vez más son las personas que se ponen en manos de un hipnoterapeuta para dejar de fumar, perder peso, mejorar su TOC o tratar su autoestima.

    La hipnosis no deja de ser una meditación guiada, un medio distinto para hacernos llegar a comprender aquellos aspectos que en un estado de activación normal, nos cuesta interiorizar.
Para hacernos una idea de lo que es la hipnosis, comenzaremos por derribar algunos mitos que se han tenido durante mucho tiempo acerca de la misma


Mitos existentes sobre la hipnosis y los hechos reales que los contradicen (APA, 2007)
Mitos FALSOS
Hechos CIERTOS
La persona hipnotizada quedará bajo el control del hipnotizador, que le puede obligar a decir o a hacer cualquier cosa que desee.
Independientemente de lo profundamente que esté hipnotizado la persona no pierde el control en ningún momento de la sesión.
La hipnosis es algo que se le hace a la gente, mas que algo que uno se pueda hacerse a sí mismo.
La hipnosis es una habilidad que se aprende. Es una herramienta que cada uno puede usar para sentirse mejor.
La gente puede quedar atrapada en un estado de hipnosis y no puede salir de él cuando quiera.
La persona puede finalizar la hipnosis cuando quiera y salir del estado hipnótico a voluntad.
La persona tiene que ser muy hipnotizable o sugestionable para que la hipnosis funcione.
Las investigaciones indican que la gran mayoría de las personas se pueden beneficiar de la hipnosis. Más aún, ser hipnotizable o elegir responder a las sugestiones que se le hagan significa solamente que se tiene la habilidad de utilizar la hipnosis en su beneficio. No significa en absoluto ser débil o crédulo.
Durante la hipnosis la persona está inconsciente.
Durante la hipnosis la persona no está dormida ni inconsciente. Aunque se puede sentir muy relajada, está activamente participando en la sesión de hipnosis


    Como vemos en el cuadro anterior, muchas de las ideas que están en la “calle” no son ciertas y pueden llevarnos a hacernos una idea equivocada del procedimiento.
Vamos a comentar un poco el proceso y así conoceremos mucho mejor en qué consiste.
    
    Para empezar ¿Qué es el trance? A todos nos ha pasado alguna vez que de repente estamos embelesados viendo la televisión o haciendo algo rutinario y nos quedamos inmersos en el proceso, sin saber  muy bien qué hacemos. Hasta que alguien o algo nos hace evadirnos de ese estado, podríamos decir que el trance es una forma que tiene la mente de “bajar la guardia” ante la cotidianidad y la rutina. No siempre podemos estar alerta,  y la mente, como cualquier músculo necesita un descanso. En esos descansos o “trances” la mente queda muy receptiva a la influencia y sugestiones del entorno. Muchas veces, mientras estamos inmersos en la tarea, nos sorprendemos haciendo algo que alguien nos dice sin apenas darnos cuenta.
Ese estado de “bajada de guardia”, es lo que busca la hipnoterapia para así hacernos caer en cambiar cosas que de otro modo la mente pondría más resistencia. En un estado de alerta normal, sentimos en muchas ocasiones la necesidad innata de racionalizarlo todo y de controlar todas las situaciones. En cierta forma no es más que relajar nuestra  mente, para que el terapeuta pueda dar indicaciones que busquen un cambio positivo en nosotros.
    En este proceso hipnótico, se va entrado poco a poco, lentamente. En primer lugar se tiene que crear buena sintonía entre el terapeuta y el cliente para posteriormente y como cualquier entrenamiento, ir entrando poco a poco en ese trance que nos permitirá acceder mejor al proceso.  Una vez se tengan dominados estos primeros puntos, ese estado de trance o de relajación muy profunda, permitirá al terapeuta hablar con el paciente y hacer sugestiones para lograr los objetivos deseados.
    
    Por último y de una forma progresiva, se va saliendo poco a poco del trance hasta volver al estado de activación normal.
    Como vemos el proceso dista mucho de ser “magia” o algo “esotérico”. Requiere preparación por parte del terapeuta y confianza en el proceso por parte del cliente.
Desde nuestro centro te animamos a probarlo para empezar  a cambiar aquellos aspectos de tu vida que te producen insatisfacción o malestar.
“Si mi mente puede concebirlo, y mi corazón puede creerlo, sé que puedo conseguirlo. – Jesse Jackson.”
    En ti queda el cambio y en nosotros ayudarte a conseguirlo.

                                                                       Irene Santisteban Bailón.